domingo, mayo 27, 2007

DUDA

Si el corazón palpitó cuando llegó, más lo hizo cuando partió pues, aunque ya sabía que así sería, no por eso el dolor resultó menos intenso. Perder un ángel, sobre todo si es el tuyo, es dejar en el camino un pedazo de tu alma. Pero, yo lo entiendo. Su mundo no era el mío. Yo lo entiendo y sé que desde algún lugar seguirá mis pasos y tal vez hasta aparezca de nuevo cuando llegue la hora. Si no, también lo entenderé. De seguro, otras almas reclamarán o ya lo hacen, su compañía, y convencido estoy de que ellas le necesitan más.

Sin embargo, la tristeza y soledad de mi ángel es muchísimo más profunda que la mía. De hecho, al final me preguntaba si acaso el ángel era yo y él había venido en mi búsqueda, mas ya no hubo espacio para comprobarlo. Lo que sí se es que los instantes que compartimos fueron hermosos e inolvidables. La alegría rondó mi corazón, le di con sinceridad mis brazos y cada una de sus lágrimas las atesoro como brillantes que me regaló sin querer.

Me pregunto...¿porqué llora un ser alado cuyo espíritu sólo debiera reír?...¿porqué, si debiera jugar?...¿porqué, si se le ama tanto?...

Anhelo que vuelva. Lo deseo con abrumadora ansiedad...que irá disipándose así, como se evaporan los sueños y las quimeras, los amores y la bruma hacia el mediodía.

Asomo a mi ventana y, como cada noche, observo la Estrella Polar para inquirirle. Sé que ella tiene la respuesta. Algún día me la dará...

sábado, mayo 26, 2007

INCERTIDUMBRE

¡Siempre dos astros en el cielo
de luz diversa y dirección contraria!
¡De timbres diferentes y de opuestos mandatos,
siempre dos voces claras!

Cada vez que persigo una ruta de fuego,
me solicita aquella a que vuelvo la espalda;
y si corro sumiso tras una voz, se parte,
por seguir a la otra, una mitad del alma...
¡Y qué ir y venir del oído y los ojos,
y qué andar de caminos y deshacer jornadas!

Mi vida es una inmensa incertidumbre
juguete de dos fuerzas y burla de dos ansias...
¡Que enmudezca una voz y se extinga una estrella!...
Mas ¿si ambas enmudecen, y si las dos se apagan?

EL GRITO MUDO

Grité, pero la onda no propagó el sonido...
Y yo pensé que iba a dejar mi gemido
como un surco de espanto en el cielo y la tierra...
Pero el viento sin alas no propagó el sonido...

EL CAMBIO

¿Qué es lo que me ha cambiado
en otro tan diverso del que he sido?
¿Lo poco que he aprendido?
¿Las tantísimas cosas que he olvidado?...

viernes, mayo 18, 2007

MOMENTO TRÁGICO


Lluvia...lluvia...Tristezas
bajan del cielo en lágrimas.

Momento de las tragedias silenciosas,
de las imprecaciones ignoradas...
Momento maldito por la herida artera
-quizás bendito por la misma causa...-

Me envenené de olvido; le di muerte
a la vida pasada;
estrangulé el deseo
por matar el futuro y la esperanza;
quedé solo en el punto
en que pasado y porvenir se apartan,
sin espacio, sin tiempo,
frente a la voluntad aniquilada...

Aquí estoy ante el mundo de los hombres,
con las manos crispadas,
con los ojos clavados en mí mismo
y la eterna pregunta en la garganta:
¿Cómo corre el dolor, si ya no hay tiempo?
¿Cómo la herida, sin espacio, sangra?...

Soy la fuga sin huella
de luz que muere o de canción que calla,
y oigo pasar el viento
evaporando lágrimas...

martes, mayo 15, 2007

SÓLO QUIERO AMAR

Desnudo, en cuerpo y alma vengo a pedir, a suplicar un poco de amor, porque ya no puedo, ya no quiero esperar ni entender. Sólo quiero...amar! No sé en dónde ni en qué momento perdí el sendero o es apenas que lo recupero. No me importa. Sólo quiero amar. Amar a la vida, que ha sido pródiga. Amar a mis semejantes, que me han perdonado. Amar a la naturaleza o a lo que queda de ella. Necesito amar a las estrellas porque con ellas aprendí a soñar. Necesito amar al mar, porque él me habló en mis momentos de inmensa soledad. Necesito amar al árbol, porque me dió abrigo cuando todos me abandonaron. Necesito amarte a ti, que me has rescatado del olvido. Necesito amar a la hormiga, compañera de día y de noche. Necesito amar al río, cuyo canto ahuyentó mis lágrimas. Necesito amar al mendigo, que me brindó comprensión y respeto. Necesito amar a quienes me quieren menos, para aprender a entender. Necesito amar al áve, que me enseñó a volar, aún etre tormentas. Y no es que nunca haya amado, no. A todos ellos amé, a todos, hasta el límite de mis fuerzas, pero no sé dónde, no sé cuándo, no sé porqué extravié el camino, o es que recién lo he encontrado.

Necesito amar. Pero debo y quiero hacerlo desnudo de cuerpo y de alma. Antes, pasaré por el arroyo de mi niñez. Lo recuerdo y lo vivo, tan fresco. Disfrutaré de su limpio transcurrir entre mi piel y trataré de capturar todo lo que él lleva. No omitiré nada, ni su cristalina paz ni el canto melodioso de las piedras cuando las besa. Luego mis pies descalzos disfrutarán el húmedo follaje del bosque que cobijó mi adolescencia, ahí donde creí conocer el amor por primera vez, después desengañado, mas los altos cipreses y las gardenias no tienen ni tuvieron culpa. Sé a quien reclamar y no lo haré porque sólo quiero amar.

Sólo quiero amar y por eso, recorreré de nuevo los senderos de los veinte años para sentir el placer del deseo y dejar una impronta. Si he de amar, quiero hacerlo desnudo en alma y en cuerpo para entregarme por completo a quien quiera compartir mi risa y mi lágrima, mis ojos y mi voz.

Finalmente...si llegas, dejaré que me tomes de la mano y hagas de mi, recorriéndome palmo a palmo, lo que tú quieras, amor. No dejes un centímetro de mi piel sin haberla amado, besado, sentido. Mi lecho está dispuesto ahí, junto al bosque que me brindó ilusión, entre el follaje de su suelo y teniendo al horizonte frente a ti. Prometo no protestar si algo duele, porque quiero amarte, porque necesito amarte y te juro que con toda mi alma y con todo mi cuerpo, desnudos, trataré de corresponderte en tiempo y espacio, aunque para ello deba entregarte mi vida...que está llegando a su fin.

lunes, mayo 14, 2007

EL ARRECIFE DE CORAL

El sol, bajo los mares, cual misteriosa aurora
alumbra el bosque espeso de abisinios corales
que mezcla, bajo tibias honduras de cristales,
la vigorosa fauna con la viviente flora.

Algas, musgos, anémonas, erizos, que colora
el yodo y que se impregnan de marinas sales,
cubren de oscura púrpura en dibujos triunfales
el fondo tapizado de blanca madrepora.

Amortiguando el brillo de su escama esplendente,
un pez enorme el bosque cruza indolentemente,
luciendo remos áureos de llameante gualda,

y de aletazo brusco al golpe repentino,
por el cristal opaco, inmoble y azulino
corre un temblor de oro, de nácar y esmeralda.

domingo, mayo 13, 2007

EL VIENTO

Oh viento errante que siempre habías sido
mi cómplice, ¿porqué ahora, al final, trajiste
contigo inquietud e incertidumbre, cuando
más confiaba en ti?. Rompiste tu palabra.

Entraste otra vez como aquella primavera y
entonces fuiste bienvenido. Te recibí como a
un amigo entrañable del que no dudé, al que
no falté jamás, donde estuvieramos.

Tú y yo compartimos tantas cosas, tantas
que ya no las recuerdo, pero ahora, porqué
así, porqué aquí, porqué ahora, porqué hoy...
si pudiste esperar al alba?

Viento del Sur, del Norte...ya no te distingo.
En qué momento fue que me traicionaste, si
aún pienso que eres el de entonces?...o me he
equivocado siempre?...

martes, mayo 08, 2007

LLEGADA

Después de mucho andar llegué al fin a donde habíamos quedado. Serían como las nueve de la noche y ni sus luces, pero esperé porque tenía tantas cosas qué decirle. Nada importante, o bueno, nada importante como para esperarle, pero...pues ya estaba ahí y nimodo.

No sé cuántos cigarrillos consumí, creo como 6, cuando alcancé a divisar parpadeantes unos hilos de luz entre la niebla, pero no se oía nada. Las lámparas se fueron acercando y yo las veía como fanales, pero luego comprobaría que eran quinqués bien parejitos, parejitos.

¿Quién vive?, grité tres veces y no hubo respuesta. ¿Quién vive?, torné a interrogar. Nada!

Con los haces llegó una niebla más densa, más pesada, que me envolvió por completo y un espantoso frío me calaba hasta los huesos. No podía moverme de miedo o porque me estaba helando cuando de pronto un ser espectral apareció frente a mi. Alto, casi llegaba al 1.90, muy delgado y el rostro tan enjuto que denotaba un profundo cansancio. Parecía un emisario de la muerte o un vampiro. Lo miré directamente a los ojos, a esos ojos que como llamaradas me lanzaban también sus miradas, pero no por otra cosa mas que porque así eran, colorados.

"Has llegado al final Errante!...este es el final! He venido a advertirte que tu camino termina aquí. Tus guardianes y compañeros que tanto te quieren y han seguido tus pasos, no pueden más. No quisieran dejarte, pero tú has insistido en ir más lejos. Has llegado a los confines de tu tiempo y de tu espacio. Si continúas, lo harás sin ellos y además traspondrás el umbral que no deberías. Yo, que soy un condenado, he sido mandado a prevenirte porque se te quiere, porque hasta los más ruines saben de tu entrega y bondad. No quieren hacerte daño, pero tampoco pueden ir en contra de su naturaleza, así que ya lo sabes. De aquí en adelante, si decides continuar, irás por tu propia cuenta, solo. No te acompañará ya nadie, ni yo, que sólo vengo a la frontera que separa la vida de la muerte".

Es así que habló aquel hombre, un hombre sombra, un hombre hilacho, un hombre sin nombre. Me miró fijamente y dio la media vuelta sin aguardar comentario mío, pero sacando valor de no sé dónde le dije: "Espera, por caridad espera!". Se detuvo y dándome la espalda esperó en silencio a que yo le lanzara palabras, consciente seguro de mi gran turbación. "¿Cuál frontera, de qué me hablas?...Si yo había quedado de verme aquí con unos cuates. No te entiendo, y sí, pienso seguir adelante. Mi vida, tú bien lo sabes puesto que te mandaron, es errante. No puedo ni quiero ni debo parar. Es más. Siento que mi andar apenas empieza y mis pasos son cada vez más firmes y seguros, así que si puedes, explícate...¿qué significa esto?..."

"Explicaciones no tengo porqué darte,-contestó al tiempo en que se volvía de nuevo hacia mi-, pero un alma buena merece aunque sea ese privilegio. Tu vida errante está terminando ya porque tú así lo has querido, aunque no te des cuenta y aunque digas otra cosa. Podrías continuarla, pero no lo deseas y es así que ahora estás aquí, a las puertas de la muerte. Ella te quiere, te necesita. Te ama. Le eres útil. Te sabe bueno y no hay muchos así. Su oferta es atractiva: te dejará seguir errando en el más allá, si eso prefieres, pero te llama como los amantes se llaman; te requiere como exige la sangre un no muerto; te busca y te tienta a cada instante. Quiere hacer el amor contigo. Tú la has sentido. Tú lo sabes. Decide pues lo que harás. Llegaste al último lindero. Estás frente a frente ante la eternidad. ¡Decídete!. Entre más pronto mejor".

Entonces, al momento que escuché la última de sus palabras desapareció y aquel lugar volvió a ser silencioso y solitario, sólo envuelto por la pesadísima bruma, ésta que me hace inmensamente feliz enmedio de la más negra de las noches y entre el pavor y la inquietud que se siente cuando la muerte se aproxima anhelante".

miércoles, mayo 02, 2007

LÁGRIMA

De nuevo, como ayer,
mis pupilas brillaron,
la vida cobró impulso y
quiso alzar el vuelo.

Vistiendo sus mejores ropajes,
tus palabras, tu mirada, tus besos
obraron el milagro del renacer...mas
pronto apareció la sombra y con ella la verdad.

Quise detenerme, volver atrás, mirar atrás,
pero mi alma no respondió, atrapada al fin
en aquel huracán, en el abismo, en ese
imposible.

Entonces aquella lágrima apareció. No es
por mi que ha venido. Es a ti a quien rinde
tributo al advertir la maravilla de tus máscaras,
el engaño magistral que me has regalado.

miércoles, abril 25, 2007

Y NO ESTABAS

Desperté y no estabas,
mis ojos envolvieron la habitación
y no estabas...

Abandoné de un salto la cama
busqué debajo de ella, por tus locuras,
y no estabas...

Corrí por la casa, por el jardin,
por la vereda hasta llegar al mar,
y no estabas...

Miré hasta donde pude, más allá del horizonte,
me volví pensando en las montañas, en las enredaderas,
y no estabas...

Interrogué al caracol, a las olas, a la arena...
me dirigí a las nubes, a mis albatros y a las gaviotas,
y no estabas...

Retorné al lecho. Desesperado levanté las sabanas,
descubrí otra vez tu huella y tu sombra, aquel regalo,
y no estabas...

lunes, abril 23, 2007

LA FUENTE

Pasé otra vez en la tarde
por la deliciosa fuente
de mis recuerdos albos,
de niño, dulces, felices,

pero al acercarme advertí
que se encontraba distinta
ensombrecida, sucia...
había perdido algo, no se qué?

Miré hasta el fondo
de aquella pileta y
unos ojos negros asomaron
al instante, centelleando.

Qué mal te hicieron, corazón,
para que así mancharas
agua y fuente que con amor
forjé para un niño que ya no está?...

jueves, abril 19, 2007

ARREPENTIMIENTO

Uno no sabe porqué pasan las cosas, pero pasan. Tampoco porqué los caminos de la vida se entrecruzan, se encuentran, y hacen que la gente se enamore y se desenamore. Yo no lo sé y a veces no me importa, pero sólo a veces.

Un día mi verdad apareció ante ti como mentira. Un día dije algo equívoco y confuso, tanto que ni yo me acuerdo de aquellas palabras, pero sí el porqué surgieron. Consciente, cargo hoy con mi falsía. Sin embargo, mis sentimientos, inalterados, estaban ahí, como lo siguen estando hoy. Son sinceros y hablan de mis sueños, de mis derrotas, de mis horizontes...de lo mío. Hablan también del brillo e intensidad de tu honestidad y limpieza...de lo tuyo. Son mis sentimientos. Lo otro, eso que tanto te decepcionó, es la máscara, la fachada, el rostro semioculto que a veces, a diario, usamos una y otra vez hasta desgastarlo sin darnos cuenta. Un disfraz que nos permite salir a escena sin arrugas y sin llanto para que los golpes hieran menos y las cicatrices no se perciban. Un adorno suficiente para cubrir la superficie a fin de que el fondo no se transparente. Eso es todo. No hay más. No quiere más. No necesita más. Sólo trasponer estas 24 horas. Las siguientes...las siguientes, sólo Dios sabe si las habrá.

En mi vida de muchas cosas me he arrepentido. Unas son vitales, otras no. Sería largo de enumerarlas y no lo haré, pero te digo, poniendo antes mi corazón, que lo que a ti transmití, ha pasado a formar parte de ellas. No lo crees, lo sé. Entiendo y eso basta.

Vengo entonces a decir adiós. De niño oí que un adiós es para siempre, que mejor no lo dijera. Lo hago en público para exhibirme, para que me conozcan, para que sepan que en mi no se puede confiar. Quiero expiar el pecado en la plaza para que el agobio sea mayor. Sin embargo, aunque suene falso y mentiroso, te protesto que mi arrepentimiento es nada frente al amor aquí guardado, sólo menor al dolor causado por esta despedida.

La vida es irónica y el destino aún más. Mi disfraz es su resultado. No te preocupes. Estoy acostumbrado. Ha sido él quien deleitándose con nuestro encuentro, más ha gozado con nuestros desencuentros.

Un beso y...adiós!.


martes, abril 17, 2007

SILENCIO

En el jardín sombrío
de mi vida errante
existen dos helechos
cultivados con predilección.

Los he amado en silencio
pues temo que mi voz
congele su esperanza
y su raíz.

Han crecido y su sombra
cubre la mía,
percibiendo ya el frío y la
humedad de su abandono.

lunes, abril 16, 2007

DESILUSIÓN


Con alborozo acudí a la cita

temblando ante lo incierto

pero ilusionado por tu amor

aguardando entregarte mi alma.


Era un lugar único, el mar,

el cielo, la bruma, la pasión,

todo anunciaba hermosa relación,

pero algo pasó...tú no llegaste.


Volví al anochecer y aguardé

el milagro de mirar por un momento

tu rostro, tus ojos, tu piel

y sentirme acariciado por tus manos.


Todo fue inútil. Desde entonces

no sé si cientos o miles de noches

he regresado a esperar, a esperar,

a esperar, desconsolado, el morir.

RENUNCIA

Abdiqué de todo, pero no de tí,
porque al amor no se renuncia.
Simplemente él se va y jamás
retorna.

Mas como extraño designio y
en ocasión insólita para mi,
aquel sentimiento volvió
de nuevo ilusionado.

Tú, perseverante y obsesiva,
no pudiste verlo ni apreciarlo y
con soberbia inmensa, te dispusiste
a abandonarme para siempre.

viernes, abril 13, 2007

RECTIFICACIÓN

Henchidas las velas
lancé mi barca al llamado
que en el trasunto se adivinaba.

En el meridiano
rectifiqué el rumbo,
y ante la tempestad
arrié mi vida...

En la desierta isla,
atalaya precoz de
salvamento frágil,
anclé mi destino a la fatalidad...

martes, abril 10, 2007

TÓCAME

Sin temor, acércate, tócame...
percibirás que no se han ido
las viejas heridas, aún abiertas...

Pero mi cuerpo es el mismo
dispuesto...anhelante.
La piel, sí, con frío...

El provocativo espasmo
te hablará de un ansia,
de una vena latente aún..

De un corazón que sin miedo
espera el escarlata de tu beso
y palpita creciente al deseo...

de amar, de amar como
la primera vez,
colmando de sabia

el tronco firme que espera
derramar en ti su sino,
depositar su timidez y su dulzura.


domingo, abril 08, 2007

SORPRESA

Nunca imaginé que sería tan fácil. De hecho, si algo me había detenido lo fue sólo el escrúpulo, un cierto temor a lo desconocido y la nostalgia.

Me habían dicho que yo era...atractivo.... Eso lo sentía y a juzgar por las experiencias vividas era mucho más que eso, pero hoy, que la soledad me acompañaba, decidí jugar un poco con las posibilidades, así que acepté hacerme presente en el número 1728 de Carmine, a donde uno de mis nuevos amigos desde hacía tiempo me había invitado. Dijo que habría "onda".

La verdad es que me gusta vestir en forma sencilla, pero ahora abrí mi guardarropa y usé nada extravagante pero de muy, muy buen gusto. La neta no soy pretencioso y por eso no mencionaré marcas. Digamos que sonriendo sin saber porqué y tomando en cuenta que la noche se prestaba, probé algo elegante y sutil que proyectaba y exhibía más de lo que estaba acostumbrado. Era la primera vez. Una camisa negra de seda sin cuello. El cinturón color marfil, apenas un hilo, adornado con una casi inadvertible estrella de mar como hebilla en un tono carmesí, que tocaba en la cintura baja los pantalones también negros de mezclilla italiana ajustados al cuerpo, rematando con botas de piel a la moda, igual color marfil, todo ello semioculto con un medio saco de ante impecablemente blanco.

Monté en mi auto rojo, coupé. El cuero de los asientos despedía un aroma fino y envolvente cuando pasé por Emanuel, quien llevaba igual que yo elegantes diseños especiales. El aparato tocaba una selección de Crocce sensacional. Arranqué y en menos de diez minutos estábamos en la puerta siendo recibidos por dos lindas edecanes que nos llevaron hasta el interior, profusamente adornado y enmarcado por juegos de luces en distintos colores que hacían vibrar todo el lugar y a nuestros cuerpos desde el primer momento. Un buen diseñador habría quedado complacido sin duda.

Ni bien nos habíamos sentado en la barra, hermosa por cierto, con enormes espejos frontales y laterales en los que podías reflejarte y se reproducían una a una por miles las escenas que frente a mis ojos empezaban a surgir, increíbles, surrealistas, magníficas, llegaron hasta nosotros tres chavos que iniciaron un abordaje directo y sin rodeos. Al mismo tiempo el barman, rozando mi mano en una forma suave y cortés, puso frente a mi el whiskey 18 años que había pedido. Emanuel no mostraba sorpresa ante lo que sucedía. Lo dsifrutaba y más cuando aceptó el abrazo y el beso de alguno de ellos, en tanto yo sostenía apenas una charla de no sé qué con los otros dos, quienes, sugerentes, iniciaban un "ligue" que no puedo dejar de reconocer era con estilo. Ambos se sentían atraídos por mi e intuían, o sabían, quizá por la ropa, la voz, mis modales, por la mirada o simplemente porque jamás me habían visto, que yo era diferente. Sus pupilas, su sonrisa, sus movimientos eran inusuales. Incluso la palidez de sus rostros y la delgadez de sus manos y de sus cuerpos.

Ese no era mi lugar. Lo sé. El de ellos?... Lo ignoro. Pero la música, intensa e interminablemente sensual; aquellos colores suaves que con ella se combinaban y el mundo todo que ahí giraba, iban logrando que poco a poco también yo empezara a girar.

Después vinieron unas bellas chavas, rubia y apiñonada, que dejaron en mi piel sensaciones idas, emociones incontables, aromas olvidados. Hermosas, estuvieron conmigo hasta el amanecer, así como ellos, con risas, bailes y cantos, sólo hasta que entre sueños decidí irme, no sé porqué, pues todo estaba en su sitio, todo era perfecto, todo debía continuar.

No me extenderé más en una narración que podría resultar larga y fastidiosa. Sólo diré que, sin que quiera sonar jactancioso, -pues es rigurosamente la verdad-,que mi sorpresa fue inmensa cuando me di cuenta, al día siguiente, de que lo "atractivo" que yo creía ser quedó superado con las palabras, gestos, miradas, sonrisas, mensajes y expresiones, entre otras cosas a partir de entonces llegadas y, ante ello, además de mi alma, mi espíritu y mi mente, cada vez que salgo me acompaña ahora un amigo al que hacía tiempo no recordaba. Su nombre?...Ego. Él además me dice que soy encantador, hermoso, inteligente, seductor, simpático, sensual, ah...y un estupendo amante, algo que ya casi había olvidado de tanto correr al mar...¡Qué chida sorpresa!...






martes, abril 03, 2007

HASTA NUNCA

Caía la noche cuando el avión toco tierra de nuevo. En ese instante mi mundo de recuerdos y de sueños se desvaneció. Volví de repente a la realidad, pero no quise apartarme al menos de la última mirada, del último beso, del suave tacto de tu piel al despedirnos hacía unas horas, seguramente para no volvernos a ver jamás.

Entreabrí mis labios para saborear el aún cálido roce de los tuyos, perdido todavía en el mirar profundo, nostálgico de tus pupilas. Tú, sensible y silente, inquirías en el misterio insondable de nuestras almas acerca de un futuro que no existe. Sólo vivía el presente intentando olvidar el pasado, que me acosa, que me agobia, que me mata.

Porqué regresaste con esa curiosidad tan tuya, con la intensa actitud de entrega que una noche me ofreciste, para luego dudar, si mi voz te había dado ya para siempre un adiós?...

Noble amor que busca en el porvenir una respuesta, ¡olvídame!...No he de volver. Por tu bien...¡olvídame!!!...Mientras tu día está por despuntar, el mío anuncia ya su ocaso. En tanto los sueños y los besos envuelven de gozo tus horas, las mías se estremecen cada minuto en soledad desojando el viento mis nostalgias y mis tristezas.

Pero si la inquietud ronda tu espíritu y éste vibra con mi recuerdo, entonces levántate en ese momento como aquella vez al amanecer y dirige tus pasos hacia la ventana. Verás la estrella fugaz de la que alguna vez me hablaste. Es mi espíritu que, al sentir al tuyo, ha salido como cada noche a besarte, dejando en su estela un eterno y emocionado "hasta nunca".

Acerca de mí

Nací un martes 13 exactamente a las 00.13 y alguien dijo que por eso estaba emparentado con un ángel desalojado del Paraíso. Tal vez...