Una estrella que llora su soledad de espejo,
un puñado de plumas temblorosas,
así mi corazón, el viento llega
a dormir por las noches en su cuenca.
Mi corazón espejo caído de la noche
es costilla de Adán iluminada;
ha encontrado el lugar de su costado
y espiga los sentidos en raíz de tu nombre.
Toda la eternidad aposentada
y el hueco de tus venas mi aposento.
Toda la eternidad en el pequeño
ademán de tu paso;
la fruta de tu voz es mi alimento
y toda mi figura desgarrada
es roto madero, abierto invierno
que en la tierra angustiosa de tu nombre
bebe desde sus hojas una lluvia de fuego.
Toda mi eternidad aposentada
y el hueco de tus venas mi aposento.
Porque el amor es el dolor del viento,
todo un viento de llanto se me ahoga
en ardoroso grito;
porque el amor es el cantar del viento
que en un desorbitado remolino
muestra su corazón de polvo y fuego;
porque mi corazón es el sendero
herido de tu paso
que florece en el fuego de tu viento,
y mi aliento tu canto que florece
en un regocijado remolino de fuego.
En un viento de vides se deshoja
la soledad de todos los caminos;
este sueño es un sueño desprendido
con raíz de humildad
y fuerza de árbol vivo,
y este sueño es la sombra que se muere
con la primera estrella matutina.
sábado, diciembre 20, 2008
miércoles, noviembre 26, 2008
LOCURA
Me aprendí de memoria tus ojos
a la primera lectura.
Podría repetirlos en detalle,
recordando sus elementos en perlas y en ámbares-
en el ala oscura del albatros...y en la brillante
cara matutina de los ásteres.
Me aprendí tu cabello
en muchas formas...por el aroma
y visualmente,
por el toque de mi piel. Podría decir en qué parte
de tu cuerpo había nacido: tu pelo castaño y brillante
es sensitivo como humo delgado
en una chimenea;
entre tus muslos
es suave y crespo, como el que rodea mis almácigos.
Después de una prueba sólo yo
podría hacer copa mis manos
como si fueran a contener tu cara.
Vendado, podría besar mil bocas
y conocer tus labios.
Podría decir la hora por los besos de tu boca,
sentir ricos colores rojos-
probar frutas maduras...y
conocer las estaciones de los años.
Tomé tu cuerpo como un vaso
de dulce leche al acostarnos.
Y mis párpados salían de sus goznes al penetrarte.
Tú eras todo yo
y todo yo era tú- mis sentidos rimaban con los tuyos
y nuestros cuerpos hacían música y daban luz...
como todas las cosas absolutas.
¿Qué es entonces lo que ha sucedido?
Ahora que te has marchado (¿y por qué?)
siento que nunca te conocí-
aunque me llenaste de terrible maravilla...
como un ataque de locura.
a la primera lectura.
Podría repetirlos en detalle,
recordando sus elementos en perlas y en ámbares-
en el ala oscura del albatros...y en la brillante
cara matutina de los ásteres.
Me aprendí tu cabello
en muchas formas...por el aroma
y visualmente,
por el toque de mi piel. Podría decir en qué parte
de tu cuerpo había nacido: tu pelo castaño y brillante
es sensitivo como humo delgado
en una chimenea;
entre tus muslos
es suave y crespo, como el que rodea mis almácigos.
Después de una prueba sólo yo
podría hacer copa mis manos
como si fueran a contener tu cara.
Vendado, podría besar mil bocas
y conocer tus labios.
Podría decir la hora por los besos de tu boca,
sentir ricos colores rojos-
probar frutas maduras...y
conocer las estaciones de los años.
Tomé tu cuerpo como un vaso
de dulce leche al acostarnos.
Y mis párpados salían de sus goznes al penetrarte.
Tú eras todo yo
y todo yo era tú- mis sentidos rimaban con los tuyos
y nuestros cuerpos hacían música y daban luz...
como todas las cosas absolutas.
¿Qué es entonces lo que ha sucedido?
Ahora que te has marchado (¿y por qué?)
siento que nunca te conocí-
aunque me llenaste de terrible maravilla...
como un ataque de locura.
domingo, noviembre 09, 2008
OLVIDO
Cada estación de cada año estaré olvidándote
enteramente. Cada estación, de todo año.
Necesitaré olvidarte cada estío,
cada primavera...
cada otoño y en todo invierno.
Cada verano estaré olvidando
y en el otoño olvidaré cuando te encontraba
y el primero, largo beso en la colina
de revueltos verdes,
bajo un arrebato de estrellas-
yo no podía dejar tu boca...¿recuerdas?...
cuando el aire era manzanas
y el color crisantemos.
La dulzura tuya en la cama...
y volviendo a mí cada mañana,
en desnudez, buscando tibieza-
con la boca llena de besos,
de besos de fresca pasta de menta.
Olvidar la primavera será lo más difícil
con amantes dondequiera-
Oh, la primavera será difícil...
Hicimos el amor a la orilla del río,
tendidos en la hierba; tus ojos
estaban brillantes de lágrimas,
llenos de luz de luna y de estrellas.
Te estaré olvidando cada día y a toda hora.
Cada noche y cada día, cada hora algo
maravilloso y querido de ti sonará en mi corazón
y llamará en mi alma.
Estaré para siempre olvidando los rápidos, alegres besos,
como muestras-
cuando mis labios no podían plenamente capturar los tuyos.
Y los hondos, voraces besos al despertar
deseándote en la noche.
Olvidar los domingos también será difícil,
tarde el domingo en la mañana,
con tu cuerpo harto de dormir...y tus ojos apenas abiertos
terribles de ternura.
La mudez articulada de tus labios y tu lengua-
y el modo natural con que alzabas tu blusa
y te ajustabas a mí.
Cada vez que conozca la belleza, será a través de ti.
Cuando el gozo me levante...o me quebrante el dolor-
cuando ame de nuevo, mis sentidos condicionados a ti
te estarán olvidando
de nuevo. Cada beso que llene mi boca la llenará con tus labios-
sí, cada vez que mis pestañas se destricen y cierren
bajo el impacto de fuego de la sangre,
cuando el amor toque a mi casa-tuya será la boca
y tuyos los brazos desatados-
tu corazón estará saltando en su garganta
y golpeando en sus muslos.
Te estaré olvidando en silencio
y en canción...en silencio
soñaré sueños de ti, asaz maravillosos
para osarlos en voz alta-
y de palabras que no usaré con nadie sino contigo
compondré poemas.
Cuando la Errante azul caiga, haré un deseo por ti.
Haré un deseo por ti cuando sea luna nueva.
enteramente. Cada estación, de todo año.
Necesitaré olvidarte cada estío,
cada primavera...
cada otoño y en todo invierno.
Cada verano estaré olvidando
y en el otoño olvidaré cuando te encontraba
y el primero, largo beso en la colina
de revueltos verdes,
bajo un arrebato de estrellas-
yo no podía dejar tu boca...¿recuerdas?...
cuando el aire era manzanas
y el color crisantemos.
La dulzura tuya en la cama...
y volviendo a mí cada mañana,
en desnudez, buscando tibieza-
con la boca llena de besos,
de besos de fresca pasta de menta.
Olvidar la primavera será lo más difícil
con amantes dondequiera-
Oh, la primavera será difícil...
Hicimos el amor a la orilla del río,
tendidos en la hierba; tus ojos
estaban brillantes de lágrimas,
llenos de luz de luna y de estrellas.
Te estaré olvidando cada día y a toda hora.
Cada noche y cada día, cada hora algo
maravilloso y querido de ti sonará en mi corazón
y llamará en mi alma.
Estaré para siempre olvidando los rápidos, alegres besos,
como muestras-
cuando mis labios no podían plenamente capturar los tuyos.
Y los hondos, voraces besos al despertar
deseándote en la noche.
Olvidar los domingos también será difícil,
tarde el domingo en la mañana,
con tu cuerpo harto de dormir...y tus ojos apenas abiertos
terribles de ternura.
La mudez articulada de tus labios y tu lengua-
y el modo natural con que alzabas tu blusa
y te ajustabas a mí.
Cada vez que conozca la belleza, será a través de ti.
Cuando el gozo me levante...o me quebrante el dolor-
cuando ame de nuevo, mis sentidos condicionados a ti
te estarán olvidando
de nuevo. Cada beso que llene mi boca la llenará con tus labios-
sí, cada vez que mis pestañas se destricen y cierren
bajo el impacto de fuego de la sangre,
cuando el amor toque a mi casa-tuya será la boca
y tuyos los brazos desatados-
tu corazón estará saltando en su garganta
y golpeando en sus muslos.
Te estaré olvidando en silencio
y en canción...en silencio
soñaré sueños de ti, asaz maravillosos
para osarlos en voz alta-
y de palabras que no usaré con nadie sino contigo
compondré poemas.
Cuando la Errante azul caiga, haré un deseo por ti.
Haré un deseo por ti cuando sea luna nueva.
martes, octubre 28, 2008
JAURIA
Esta jauria que has soltado en mi pecho
es el dolor.
Esto como una losa aplastando mi vida.
Esto de plomo, que si fuera llanto
casi la dicha fuera;
pero no; hiedra amarga
que sube por mis huesos
apretada, maldita;
que me bebe la sangre,
que me crece lozana
en derredor del cuerpo,
albo, tierno sollozo,
lava oscura ceniza.
Y en vano me pregunto
quién eres para herirme,
para azotarme así
y vencerme el orgullo,
tú, nacida de nieves,
más allá que de nieves.
Si te miro y me duele
tu angostura de sueños;
si te diera una parte de mi angustia
por mirarte ser mujer,
no mi intacto sepulcro.
Ahh...esta jauría me duele,
me duele más que la muerte,
más que la vida.
es el dolor.
Esto como una losa aplastando mi vida.
Esto de plomo, que si fuera llanto
casi la dicha fuera;
pero no; hiedra amarga
que sube por mis huesos
apretada, maldita;
que me bebe la sangre,
que me crece lozana
en derredor del cuerpo,
albo, tierno sollozo,
lava oscura ceniza.
Y en vano me pregunto
quién eres para herirme,
para azotarme así
y vencerme el orgullo,
tú, nacida de nieves,
más allá que de nieves.
Si te miro y me duele
tu angostura de sueños;
si te diera una parte de mi angustia
por mirarte ser mujer,
no mi intacto sepulcro.
Ahh...esta jauría me duele,
me duele más que la muerte,
más que la vida.
jueves, octubre 16, 2008
SIN TI
¡Me he quedado sin ti!
El corazón ansioso
abre los ojos
buscando tu silueta
sin principio ni fin en la distancia.
Una campana grave
martiriza mi oído
con su voz sin palabras,
y una estrella lejana
sangra mi boca
con sus cinco puntas.
Me he quedado sin ti
y el recuerdo que a tumbos
te busca en lo infinito,
se encuentra solo
con la frágil angustia
de un sollozo inminente
suspendido entre un adiós...
una sonrisa...un beso...
El corazón ansioso
abre los ojos
buscando tu silueta
sin principio ni fin en la distancia.
Una campana grave
martiriza mi oído
con su voz sin palabras,
y una estrella lejana
sangra mi boca
con sus cinco puntas.
Me he quedado sin ti
y el recuerdo que a tumbos
te busca en lo infinito,
se encuentra solo
con la frágil angustia
de un sollozo inminente
suspendido entre un adiós...
una sonrisa...un beso...
lunes, septiembre 15, 2008
TE EXTRAÑO
Estar contigo y no estar
contigo jamás; saberte
tan lejos de mí, y no obstante,
sentirte cerca...siempre.
Dialogar contigo y no
dialogar contigo o nadie,
ver quemarse mis palabras
sin oídos en el aire.
Oír tu voz y no oír
tu voz a cada minuto,
y asirla sólo en el sueño
y en mi llanto, y en el humo.
Gustar tus labios y no
gustar ya más que su ausencia,
en estas noches sin límite,
sin ventanas y sin puertas.
Tocar tus pies
y no tocar cosa otra
que la angustia del vacío
en mis manos sudorosas.
Mirar tu mirada clara
y mirar que no me mira,
perdido yo para ella,
ella para mí perdida.
Oler tu cuerpo de ámbar
y no oler aroma alguno,
el desierto en el olfato
y en el corazón desnudo.
Y vivir y no vivir
contigo y no vivir, vida.
Mi noche es la más negra,
pero mi mañana es lívida.
contigo jamás; saberte
tan lejos de mí, y no obstante,
sentirte cerca...siempre.
Dialogar contigo y no
dialogar contigo o nadie,
ver quemarse mis palabras
sin oídos en el aire.
Oír tu voz y no oír
tu voz a cada minuto,
y asirla sólo en el sueño
y en mi llanto, y en el humo.
Gustar tus labios y no
gustar ya más que su ausencia,
en estas noches sin límite,
sin ventanas y sin puertas.
Tocar tus pies
y no tocar cosa otra
que la angustia del vacío
en mis manos sudorosas.
Mirar tu mirada clara
y mirar que no me mira,
perdido yo para ella,
ella para mí perdida.
Oler tu cuerpo de ámbar
y no oler aroma alguno,
el desierto en el olfato
y en el corazón desnudo.
Y vivir y no vivir
contigo y no vivir, vida.
Mi noche es la más negra,
pero mi mañana es lívida.
miércoles, septiembre 10, 2008
PRIMERA
De la primera palabra
ardió la llama que un día
en sí misma moriría,
su propia ceniza labra.
De nuevo el mundo se abra
por esa voz olvidada:
Hace tiempo llamarada
fué, cuando fríos eternos
congelaban los infiernos
que brotaron de la nada.
ardió la llama que un día
en sí misma moriría,
su propia ceniza labra.
De nuevo el mundo se abra
por esa voz olvidada:
Hace tiempo llamarada
fué, cuando fríos eternos
congelaban los infiernos
que brotaron de la nada.
miércoles, septiembre 03, 2008
NO SOY YO
Mi cuerpo está en su sitio
precisamente dentro de mi piel, en mi hora.
Es tiempo de vivir...¿o de morir?
El mundo ocurre y es exacto.
Yo y el mundo trabajamos de acuerdo.
Mis ojos no se anticipan a la luz,
ni Dios se adelanta a mi corazón.
Todas las cosas me esperan
y yo espero a las cosas.
Nadie espera.
Todo madura desde la flor al aire.
Yo soy el primer hombre, y el último hombre,
y este hombre.
De veras, no soy yo.
Con cualquier nombre me designo.
A todas horas estoy.
Si quieres ver mi corazón, abre los ojos.
Si quieres tocarme, despierta tus manos.
No es preciso buscarme: tómame en donde estás.
Tú y yo no somos distintos.
Yo te presto mis labios y tú hablas.
Tú también eres madera y carne.
y no estás ausente en la piedra.
Tienes que saber más que la alegría y el dolor,
más aún que la paz.
No es preciso que permanezcas inmovil:
puedes hacer todas las cosas de los días,
el pan, el agua, la mujer, el vino,
el tabaco, la risa, el llanto,
hasta el olvido.
Pero toma la eternidad un instante,
apréndete.
No hay tal vanidad.
precisamente dentro de mi piel, en mi hora.
Es tiempo de vivir...¿o de morir?
El mundo ocurre y es exacto.
Yo y el mundo trabajamos de acuerdo.
Mis ojos no se anticipan a la luz,
ni Dios se adelanta a mi corazón.
Todas las cosas me esperan
y yo espero a las cosas.
Nadie espera.
Todo madura desde la flor al aire.
Yo soy el primer hombre, y el último hombre,
y este hombre.
De veras, no soy yo.
Con cualquier nombre me designo.
A todas horas estoy.
Si quieres ver mi corazón, abre los ojos.
Si quieres tocarme, despierta tus manos.
No es preciso buscarme: tómame en donde estás.
Tú y yo no somos distintos.
Yo te presto mis labios y tú hablas.
Tú también eres madera y carne.
y no estás ausente en la piedra.
Tienes que saber más que la alegría y el dolor,
más aún que la paz.
No es preciso que permanezcas inmovil:
puedes hacer todas las cosas de los días,
el pan, el agua, la mujer, el vino,
el tabaco, la risa, el llanto,
hasta el olvido.
Pero toma la eternidad un instante,
apréndete.
No hay tal vanidad.
sábado, agosto 30, 2008
DE LA SOCIEDAD (Jardiel)
Toda la sociedad es un organismo podrido que se conserva gracias al hielo de la hipocresía.
La única ley científica atacada por la sociedad es la de la atracción de los cuerpos.
La soledad más absoluta se encuentra en medio de las multitudes más inmensas.
Socialmente la mayor habilidad consiste en no tener la menor habilidad.
En la vida social las conversaciones más interesantes empiezan siempre cuando tienen que concluirse.
Los hombres sólo se unen con sinceridad socialmente cuando se trata de reventar a un tercero.
La popularidad social es lo que antes conduce a la impopularidad social.
Hay dos términos que casi se confunden en la forma y en el fondo: sociedad y suciedad.
Todo hombre es sociable, pero acaba siempre por regañar con sus socios.
En sociedad los hombres están con frecuencia aglomerados y muy rara vez juntos.
La mujer pública y el hombre público son los dos espectáculos públicos que más pronto se ven abandonados por el público.
La única ley científica atacada por la sociedad es la de la atracción de los cuerpos.
La soledad más absoluta se encuentra en medio de las multitudes más inmensas.
Socialmente la mayor habilidad consiste en no tener la menor habilidad.
En la vida social las conversaciones más interesantes empiezan siempre cuando tienen que concluirse.
Los hombres sólo se unen con sinceridad socialmente cuando se trata de reventar a un tercero.
La popularidad social es lo que antes conduce a la impopularidad social.
Hay dos términos que casi se confunden en la forma y en el fondo: sociedad y suciedad.
Todo hombre es sociable, pero acaba siempre por regañar con sus socios.
En sociedad los hombres están con frecuencia aglomerados y muy rara vez juntos.
La mujer pública y el hombre público son los dos espectáculos públicos que más pronto se ven abandonados por el público.
jueves, agosto 14, 2008
A TI
A ti, amiga cercana y persistente,
que me acompañas desde mi niñez,
dedico en este instante de alegría y
de tristeza, mis líneas.
A ti, que con dolor infinito me has
recordado tu presencia cuando
más he anhelado paz; a ti, que
una a una cuentas mis lágrimas.
A ti, que en mis noches de infortunio
has aparecido como sombra errante
y vagabunda, como alma en pena
que no halla su destino.
A ti, que con tus manos sin piel y
rostro sin carne me recuerdas
hacia dónde voy, con pesadumbre,
involuntaria prisa.
A ti, que he llegado a quererte,
a amarte como si fueses lo que
más deseo y necesito, a quien
con palabras no me atrevo a llamar.
A ti te pienso hoy, en la hora de la hora,
porque eres tú la más fiel, aquella que
aguarda cuando los demás se han ido,
la primera y la última; la primera...y la última.
que me acompañas desde mi niñez,
dedico en este instante de alegría y
de tristeza, mis líneas.
A ti, que con dolor infinito me has
recordado tu presencia cuando
más he anhelado paz; a ti, que
una a una cuentas mis lágrimas.
A ti, que en mis noches de infortunio
has aparecido como sombra errante
y vagabunda, como alma en pena
que no halla su destino.
A ti, que con tus manos sin piel y
rostro sin carne me recuerdas
hacia dónde voy, con pesadumbre,
involuntaria prisa.
A ti, que he llegado a quererte,
a amarte como si fueses lo que
más deseo y necesito, a quien
con palabras no me atrevo a llamar.
A ti te pienso hoy, en la hora de la hora,
porque eres tú la más fiel, aquella que
aguarda cuando los demás se han ido,
la primera y la última; la primera...y la última.
martes, agosto 05, 2008
QUIMERA
Con el sol, el mar, el viento y la luna
voy a amasar una loca fortuna.
Con el sol haré monedas de oro
(al reverso, manchas; al anverso, luz)
para jugarlas a cara o cruz.
Cerraré en botellas las aguas del mar,
con hermosos marbetes y expresivas notas,
y he de venderlas con un cuentagotas
a todo el que quiera llorar.
Robador del viento, domaré sus giros,
y en las noches calladas y quietas,
para los amantes venderé suspiros,
y bellas canciones para los poetas...
En cuanto a la luna,
la guardo, por una
sabia precaución,
en la caja fuerte de mi corazón...
Con el sol, la luna, el viento y el mar,
¡qué loca fortuna voy a improvisar!...
voy a amasar una loca fortuna.
Con el sol haré monedas de oro
(al reverso, manchas; al anverso, luz)
para jugarlas a cara o cruz.
Cerraré en botellas las aguas del mar,
con hermosos marbetes y expresivas notas,
y he de venderlas con un cuentagotas
a todo el que quiera llorar.
Robador del viento, domaré sus giros,
y en las noches calladas y quietas,
para los amantes venderé suspiros,
y bellas canciones para los poetas...
En cuanto a la luna,
la guardo, por una
sabia precaución,
en la caja fuerte de mi corazón...
Con el sol, la luna, el viento y el mar,
¡qué loca fortuna voy a improvisar!...
jueves, julio 10, 2008
AMOR
Cuando te encontré, Amor,
ya sabía de tu muerte.
Conocía mi aridez,
mi incalculable
soledad recóndita
donde no llega el sol,
ni maduran los frutos,
ni lloran las estrellas
su pena diaria,
débil y lejana.
Sabía mi austeridad
y sin embargo, Amor,
me poseíste escrupulosamente
insaciable y voraz.
Te convertiste en cactus
de raíces profundas
y reventaste, Amor,
(en desolado yermo)
con tu amarilla flor
dura y amarga,
hecha de viento y sal,
inmaculada.
¡Qué dolor de este Amor!
carne y espinas, herida y cicatriz,
hambre y hartura.
Yo conocí tu sed
y tu desgano.
Viví tu plenitud.
Amé tus asperezas
y tu desolación.
Resistí tu lascivia
con castidad impávida
y tranquila,
y corrompí mi soledad altiva
con tu frivolidad adolescente.
Yo te he matado, Amor,
arteramente,
para salvar
mi austeridad antigua.
Y ahora que ya no estás,
hoy que te has ido,
sé que tú eres más fuerte
porque me estoy muriendo
con tu muerte.
ya sabía de tu muerte.
Conocía mi aridez,
mi incalculable
soledad recóndita
donde no llega el sol,
ni maduran los frutos,
ni lloran las estrellas
su pena diaria,
débil y lejana.
Sabía mi austeridad
y sin embargo, Amor,
me poseíste escrupulosamente
insaciable y voraz.
Te convertiste en cactus
de raíces profundas
y reventaste, Amor,
(en desolado yermo)
con tu amarilla flor
dura y amarga,
hecha de viento y sal,
inmaculada.
¡Qué dolor de este Amor!
carne y espinas, herida y cicatriz,
hambre y hartura.
Yo conocí tu sed
y tu desgano.
Viví tu plenitud.
Amé tus asperezas
y tu desolación.
Resistí tu lascivia
con castidad impávida
y tranquila,
y corrompí mi soledad altiva
con tu frivolidad adolescente.
Yo te he matado, Amor,
arteramente,
para salvar
mi austeridad antigua.
Y ahora que ya no estás,
hoy que te has ido,
sé que tú eres más fuerte
porque me estoy muriendo
con tu muerte.
domingo, junio 01, 2008
LLAMADO
Sobre mi propio corazón que espera,
llegadas del futuro o del olvido,
voces que fueron, almas que no han sido,
como en viejo portón llaman afuera:
el murmullo sutil de la primera
noche de amor, el canto desvaído
en luz lunar, el ideal seguido
con ansia inútil por la vida entera...
Yo sé de ese llamar; antes de ahora
despertaba la fiebre abrasadora
que hoy, un dolor esconde.
El alma, silenciosa y taciturna,
ha encendido su lámpara nocturna,
ha cerrado su puerta...y no responde.
llegadas del futuro o del olvido,
voces que fueron, almas que no han sido,
como en viejo portón llaman afuera:
el murmullo sutil de la primera
noche de amor, el canto desvaído
en luz lunar, el ideal seguido
con ansia inútil por la vida entera...
Yo sé de ese llamar; antes de ahora
despertaba la fiebre abrasadora
que hoy, un dolor esconde.
El alma, silenciosa y taciturna,
ha encendido su lámpara nocturna,
ha cerrado su puerta...y no responde.
jueves, mayo 29, 2008
LAS SIRENAS
El golfo estaba quieto..Sobre cubierta, a solas,
me invadía la calma solemne de las olas.
Me asaltaba el delirio de la leyenda...Apenas
distante de mis ojos, un grupo de sirenas
surgió subitamente...Una cercana roca
lo sustentaba en lecho de musgos...En mi boca
enmudeció el asombro...Sobre las verdes lamas
vi plateadas colas de pulidas escamas;
y miré claros iris color de alga marina,
y gotas rutilantes sobre la blanca y fina
piel de desnudos torsos...Un divino temblor
agitaba mis miembros, y miré en derredor
como buscando ayuda...Mas no con manos cautas
rellené mis orejas como los viejos nautas,
ni en extraño consorcio de temor y deseo
usé de los ardides del prudente Odiseo.
Iba a oír el divino canto de seducción...
Las sirenas cantaban...Y escuché la canción.
Del apacible golfo las vastas soledades
resonaron al canto de las yertas edades...
Yo oí...¡Los mismos temas..., la canción conocida,
cosas muy viejas, cosas del amor y la vida!
me invadía la calma solemne de las olas.
Me asaltaba el delirio de la leyenda...Apenas
distante de mis ojos, un grupo de sirenas
surgió subitamente...Una cercana roca
lo sustentaba en lecho de musgos...En mi boca
enmudeció el asombro...Sobre las verdes lamas
vi plateadas colas de pulidas escamas;
y miré claros iris color de alga marina,
y gotas rutilantes sobre la blanca y fina
piel de desnudos torsos...Un divino temblor
agitaba mis miembros, y miré en derredor
como buscando ayuda...Mas no con manos cautas
rellené mis orejas como los viejos nautas,
ni en extraño consorcio de temor y deseo
usé de los ardides del prudente Odiseo.
Iba a oír el divino canto de seducción...
Las sirenas cantaban...Y escuché la canción.
Del apacible golfo las vastas soledades
resonaron al canto de las yertas edades...
Yo oí...¡Los mismos temas..., la canción conocida,
cosas muy viejas, cosas del amor y la vida!
lunes, mayo 26, 2008
ENSUEÑO
El silencio en mi alma se armó de caballero,
montó sobre su numen, Pegaso volador,
de su desdén se puso la armadura de acero,
y el ensueño-su espada-reverberaba al sol.
El campo de la vida cruzó con altanero
y majestuoso porte; miró en su derredor...
y mordieron el polvo la lascivia primero
y después la indolencia y enseguida el dolor.
Paseó por la arena sus ojos y su espada;
la soledad profunda premió con su mirada
el magnánimo esfuerzo y el heroico valor.
Y todo quedó en calma...Ni un eco, ni un murmullo...
Hundió los espolines dorados de su orgullo
y regresó a la tienda de su paz interior.
montó sobre su numen, Pegaso volador,
de su desdén se puso la armadura de acero,
y el ensueño-su espada-reverberaba al sol.
El campo de la vida cruzó con altanero
y majestuoso porte; miró en su derredor...
y mordieron el polvo la lascivia primero
y después la indolencia y enseguida el dolor.
Paseó por la arena sus ojos y su espada;
la soledad profunda premió con su mirada
el magnánimo esfuerzo y el heroico valor.
Y todo quedó en calma...Ni un eco, ni un murmullo...
Hundió los espolines dorados de su orgullo
y regresó a la tienda de su paz interior.
domingo, mayo 11, 2008
jueves, abril 24, 2008
EL LLANTO
No es el llanto la párvula presencia
de un débil testimonio.
Llorar es un complejo de desdichas
que brotan desde el mar, desde el tumulto
de luz que hay en el hombre.
Llorar es un total desgarramiento
del alma y sus especies;
es un cosmos
que brota del amor sin esperanza;
de la conjunción estival de las estrellas;
del bosque dando gritos de pavura;
del trágico metal de la belleza;
del hombre abandonado, abandonado.
Llorar es ser un dios de tierra oscura
que bebe vinos verdes,
aguas verdes,
verdes lágrimas verdes, verdes, verdes;
como verdes son ya las pulsaciones
del ángel que asesina.
Llorar es una bárbara pregunta
del hombre ante su ser, ante su origen,
ante las esmeraldas de su semen.
Llorar es enfrentarse ante el desierto
de todos los caminos
con un lirio de amor en las entrañas,
sabiendo que está solo nuestro llanto;
que nadie sabe nada de nosotros;
que vamos como arcángeles malditos;
que se nos dobla el alma hasta los huesos.
de un débil testimonio.
Llorar es un complejo de desdichas
que brotan desde el mar, desde el tumulto
de luz que hay en el hombre.
Llorar es un total desgarramiento
del alma y sus especies;
es un cosmos
que brota del amor sin esperanza;
de la conjunción estival de las estrellas;
del bosque dando gritos de pavura;
del trágico metal de la belleza;
del hombre abandonado, abandonado.
Llorar es ser un dios de tierra oscura
que bebe vinos verdes,
aguas verdes,
verdes lágrimas verdes, verdes, verdes;
como verdes son ya las pulsaciones
del ángel que asesina.
Llorar es una bárbara pregunta
del hombre ante su ser, ante su origen,
ante las esmeraldas de su semen.
Llorar es enfrentarse ante el desierto
de todos los caminos
con un lirio de amor en las entrañas,
sabiendo que está solo nuestro llanto;
que nadie sabe nada de nosotros;
que vamos como arcángeles malditos;
que se nos dobla el alma hasta los huesos.
domingo, abril 20, 2008
martes, abril 15, 2008
lunes, abril 14, 2008
ACOPLE MÁGICO
Sueño con una selva lujuriosa y sombría
donde sólo los vientos columpien el ramaje
y donde no perturben el silencio salvaje
más pasos que mis pasos, más voces que la mía.
Donde enhiestos e incólumes los troncos milenarios
hablen de tiempos idos y de viejas edades
cuando en paz con los hombres las rústicas deidades
poblaban los augustos senderos solitarios.
Donde al conjuro mágico que lance mi deseo,
resurja Pan bicorne, y la lira de Orfeo
repueble con sus notas las regiones desiertas...
¡Y allí, mientras se acoplan fogosos y desnudos
con ninfas y hamadríades los sátiros velludos,
vivir, vivir un día con mis deidades muertas!...
donde sólo los vientos columpien el ramaje
y donde no perturben el silencio salvaje
más pasos que mis pasos, más voces que la mía.
Donde enhiestos e incólumes los troncos milenarios
hablen de tiempos idos y de viejas edades
cuando en paz con los hombres las rústicas deidades
poblaban los augustos senderos solitarios.
Donde al conjuro mágico que lance mi deseo,
resurja Pan bicorne, y la lira de Orfeo
repueble con sus notas las regiones desiertas...
¡Y allí, mientras se acoplan fogosos y desnudos
con ninfas y hamadríades los sátiros velludos,
vivir, vivir un día con mis deidades muertas!...
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- Nací un martes 13 exactamente a las 00.13 y alguien dijo que por eso estaba emparentado con un ángel desalojado del Paraíso. Tal vez...